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Trabajo y población / ESTUDIO

¿Quién cotiza más: españoles o extranjeros? Lo que cambia al mirar la población activa

Los españoles reúnen más afiliaciones por cada 100 activos en el agregado, pero entre los 25 y los 34 años el patrón cambia. Exploramos edades, sexo, salarios y una hipótesis explícita sobre trabajo sin alta.

73,2 / 60,2Afiliaciones por 100 residentesEspañola / extranjera · 20–64 años · junio/julio 2026
90,0 / 78,6Afiliaciones por 100 activosEspañola / extranjera · 20–64 años · EPA 2026T2
94,4 / 93,7Resultado bajo la hipótesisEspañola / extranjera · por 100 activos; no observación actual
¿Quién cotiza más: españoles o extranjeros? Lo que cambia al mirar la población activa
Documental aprobado · 3:05 · Datazo2 B · subtítulos integrados. El artículo y sus herramientas se presentan por separado para revisión.
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¿Quién cotiza más: españoles o extranjeros? Parece que basta con contar. Pero el resultado cambia según con quién compares. Y hay una pieza que el registro no cuenta por completo: quienes trabajan sin estar de alta. Entre veinte y sesenta y cuatro años, contamos unos dieciocho millones de afiliaciones españolas y tres millones trescientas mil extranjeras. Pero la población española también es mucho mayor. Por eso dividimos por el tamaño de cada grupo. Por cada cien residentes de esas edades, hay unas setenta y tres afiliaciones españolas y sesenta extranjeras. Pero aquí incluimos también a quienes no participan en el mercado laboral. Por ejemplo, alguien que estudia y no trabaja ni busca empleo. Si nos centramos en quienes trabajan, o buscan empleo y están disponibles, usamos la población activa. Ahora son noventa frente a setenta y ocho coma seis. Ojo: hablamos de afiliaciones por cada cien activos, no de personas únicas; alguien puede tener más de un alta. Y la edad importa. Entre veinticinco y veintinueve años, el dato extranjero ronda noventa y dos; el español, ochenta y cuatro. También lo supera entre treinta y treinta y cuatro. Desde los treinta y cinco, el español vuelve a ser mayor. Eso ocurre al reunir hombres y mujeres; entre las mujeres por separado no aparece ese giro. Pero trabajar y aparecer de alta no son exactamente lo mismo. ¿Qué cambiaría si ese trabajo sin registrar pasara a cotizar? Para explorarlo necesitamos una referencia que mida españoles y extranjeros con el mismo método. Un estudio analizó el trabajo no declarado con datos de dos mil dieciséis. Es decir, el de quienes trabajan sin estar dados de alta en la Seguridad Social. Entre los trabajadores extranjeros analizados, no se localizó el alta de alrededor del diecisiete coma cinco por ciento. Entre los españoles, incluidas las personas con doble nacionalidad, rondaba el cinco por ciento. Hagamos ahora un supuesto: trasladar esas proporciones al conjunto de ocupados actual y tratar ese segmento como trabajo sin alta. Primero calculamos cuántas personas representaría. Después dividimos entre la población activa. Así, el añadido equivale a unas quince altas por cada cien activos extranjeros y cuatro coma cuatro entre españoles. Si cada una de esas personas añadiera un alta, sin cambiar el número de activos, la barra extranjera pasaría de setenta y ocho coma seis a noventa y tres coma siete. La española, de noventa a noventa y cuatro coma cuatro. La distancia se estrecharía mucho bajo ese supuesto. No demuestra que hoy estén así. No hemos creado nuevos trabajadores: hemos supuesto que un trabajo que ya existía entra en el registro. Y estar de alta tampoco dice cuánto se gana. En dos mil veinticuatro, el salario medio anual rondó treinta mil doscientos euros para asalariados españoles y veintitrés mil quinientos para extranjeros. Son medias de grupos con empleos distintos, no una comparación del mismo puesto. Por eso, comparar exige tres pasos: ver quién participa en el mercado laboral, distinguir el trabajo del registro y mirar cuánto se cobra. Los datos muestran una parte. La barra hipotética nos ayuda a explorar otra, sin confundir el supuesto con la realidad. ¿Qué opinas de estos resultados?

Contar más altas no responde a toda la pregunta

El grupo español reúne más afiliaciones, pero también es mucho más numeroso. Entre los 20 y los 64 años, al cierre de junio de 2026 había 18.136.056 relaciones de alta españolas y 3.328.395 extranjeras. Comparar solo esos totales deja fuera el tamaño de cada población.

Al dividir por los residentes de las mismas edades y nacionalidad a 1 de julio, el resultado es 73,2 afiliaciones españolas y 60,2 extranjeras por cada 100 residentes. Los datos de población son provisionales. Esta es una razón entre registros y población: una persona puede tener varias altas, de modo que no significa que el 73,2 % de los españoles trabaje.

Cambiar de población cambia la pregunta

El explorador ofrece tres opciones para las edades y el sexo seleccionados. «Todos los residentes (ECP)» toma la población de la Estadística Continua de Población. «Población total de la EPA» incluye activos e inactivos, estimados con la Encuesta de Población Activa. «Solo población activa (EPA)» conserva únicamente a quienes trabajan o están en paro buscando empleo y disponibles. Entre las opciones 1 y 2 cambia la fuente, con diferencias de cobertura y fecha; entre 2 y 3 se excluye a los inactivos de la misma encuesta. El número de afiliaciones permanece igual: cambia la población por la que lo dividimos.

La población económicamente activa, o PEA, reúne a quienes trabajan y a quienes están en paro: buscan empleo y están disponibles, con las excepciones metodológicas previstas. Estudiar no excluye automáticamente de la PEA. Un estudiante que trabaja o busca empleo puede ser activo; quien solo estudia y no cumple esos criterios es inactivo.

La EPA del segundo trimestre de 2026 estima 20.158.300 activos españoles y 4.234.100 extranjeros de 20–64 años. Dividir las afiliaciones por esos grupos produce 90,0 y 78,6 relaciones de alta por cada 100 activos.

No todo el salto desde 73,2 y 60,2 procede de retirar a los inactivos: también cambia la fuente poblacional. Con la población total de la EPA, los cocientes intermedios son 73,1 y 62,7. El explorador permite ver los tres pasos. La afiliación es un cierre mensual; la EPA, una estimación trimestral de personas en viviendas familiares. El cruce aporta contexto, pero no identifica individualmente qué activos cotizan.

Explora cómo cambia la comparación

Cuatro vistas con los mismos datos de la investigación. Elige edad y sexo, cambia el denominador y mueve la barra hipotética. Los filtros describen cada selección; el parámetro histórico del supuesto no cambia por edad o sexo.

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Datos de población y PEA · Escenario hipotético · Datos salariales

Entre los jóvenes aparece otro patrón

Al reunir hombres y mujeres, entre los 25 y los 29 años hay 92,5 afiliaciones extranjeras por cada 100 activos, frente a 83,6 españolas. Entre los 30 y los 34, son 91,4 y 85,5. Desde los 35 años, el cociente español es mayor en los tramos estudiados.

El matiz cambia al separar por sexo: entre las mujeres no aparece esa inversión; entre los hombres, el cociente extranjero es mayor de 20 a 34 años. Con residentes como denominador tampoco aparece el giro conjunto. Son diferencias descriptivas entre edades en una fecha, no la evolución de una generación ni una prueba de significación estadística.

El trabajo y el registro no son exactamente lo mismo

Un estudio del INE cruzó microdatos de la EPA y la afiliación de 2016. Dentro de su ámbito de ocupados, no localizó el alta del 17,48 % de los extranjeros. Agrupando españoles y personas con doble nacionalidad, el cálculo a partir de su tabla 12 es del 4,85 %. La investigación también se publicó en Statistical Journal of the IAOS.

El estudio cubre personas de 16 o más años y excluye empleo público, determinadas profesiones con mutualidades y trabajo en el extranjero. Las ausencias de coincidencia pueden incluir trabajo sin alta y también errores de enlace, declaración o fechas. No equivalen a una comprobación individual de irregularidad.

La barra rayada responde a un «qué pasaría si»

La herramienta traslada esas proporciones históricas a los ocupados de 20–64 años de la EPA de 2026 y trata ese segmento como trabajo sin alta. Primero calcula cuántas personas representaría; después las relaciona con los activos. No suma directamente un porcentaje de ocupados a un cociente de población activa.

El supuesto produce unos 639.000 extranjeros y 893.000 españoles. Si cada persona hipotética añadiera un alta, sin solapamiento con las existentes y sin cambiar la PEA, el cociente extranjero pasaría de 78,6 a 93,7 y el español de 90,0 a 94,4. La distancia se estrecharía de 11,4 a 0,7 afiliaciones por cada 100 activos.

Eso no demuestra que la situación actual sea así ni que los grupos sean estadísticamente equivalentes. Se traslada un parámetro antiguo a otra población y se amplía su ámbito. En los filtros de edad o sexo se usa la misma proporción nacional porque el estudio no ofrece esos cruces: la herramienta lo señala como un supuesto adicional.

El escenario mantiene fijos el empleo y la población activa. Solo explora el registro de un trabajo que ya existiría; no predice creación de puestos ni recaudación. Algunos cocientes pueden superar 100 porque se cuentan relaciones de alta, no personas únicas. No se han inventado intervalos para una incertidumbre que aquí no está cuantificada.

Estar de alta tampoco dice cuánto se cobra

El salario medio bruto anual de 2024 fue de 30.181,14 euros entre asalariados españoles y 23.450,90 entre extranjeros: la segunda cifra es un 22,3 % inferior. Son grupos con empleos, jornadas y trayectorias diferentes; la comparación no mide el sueldo del mismo puesto ni el dinero ingresado en cotizaciones.

La mediana por nacionalidad localizada corresponde a 2022: 23.046,79 y 18.132,75 euros. Divide la distribución en dos mitades. Para compararla con la media sin mezclar años, el explorador conserva también las medias de 2022: 27.500,25 y 21.438,73 euros.

Estas encuestas estudian asalariados con una cobertura distinta a la afiliación: excluyen autónomos, agricultura y personal doméstico, y parte de la Administración. Las tablas salariales no están recortadas a 20–64 años. El detalle autonómico se mantiene con sus marcas de calidad; no se convierte en un ranking cuando la fuente advierte baja fiabilidad o no publica la cifra.

Qué comparación permite hacer esta investigación

La variable común es nacionalidad, no país de nacimiento. Quien nació fuera y adquirió la nacionalidad española forma parte del grupo español. La selección de 20–64 años facilita mantener las mismas edades en ambos lados del cálculo; no establece una edad legal de jubilación universal.

El periodo alineado de afiliación y residentes es junio/julio de 2026. Hay afiliación de septiembre, pero la consulta no disponía aún del denominador a 1 de octubre. Tampoco se ha localizado en los cubos revisados un cruce territorial completo de nacionalidad, edad y sexo que permita replicar con garantías el indicador por comunidad. Además, la afiliación territorial se asigna al centro de trabajo y la población, a la residencia.

La conclusión depende de qué se cuente: volumen, relaciones de alta por residente, relaciones por activo o salario. La barra hipotética añade una pregunta condicionada, no un dato observado. Ninguna de estas comparaciones, por sí sola, explica motivos migratorios ni un balance fiscal. ¿Qué opinas de estos resultados?

LOS DATOS DEL ESTUDIO

Del volumen al escenario: las cifras del agregado

Ambos sexos, 20–64 años. Afiliaciones: relaciones de alta; residentes y activos: personas. Las dos últimas filas corresponden a una hipótesis, no a cifras observadas de trabajo sin alta.

IndicadorNacionalidad españolaNacionalidad extranjera
Afiliaciones · 30/6/202618.136.0563.328.395
Residentes · 1/7/2026 (P)24.790.6745.533.078
Activos EPA · 2026T220.158.3004.234.100
Afiliaciones / 100 residentes73,260,2
Afiliaciones / 100 activos90,078,6
Añadido hipotético / 100 activos4,415,1
Resultado hipotético / 100 activos94,493,7
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LEER EL DATO CON CUIDADO

Qué cuenta y qué no cuenta

  • Afiliaciones son relaciones de alta, no personas únicas ni importes de cotización. Numerador y denominadores tienen diferencias de cobertura y fecha.
  • Nacionalidad y país de nacimiento no son equivalentes. Los resultados no identifican efectos causales ni probabilidades individuales.
  • El escenario traslada un parámetro de 2016 al conjunto de ocupados de 2026 y a filtros sin estimaciones propias. Supone un alta adicional por persona, sin solapamiento y con PEA fija. No es una estimación actual de informalidad.
  • La incertidumbre de ese traslado no está cuantificada. La cercanía de los resultados hipotéticos no prueba equivalencia estadística.
  • Los salarios tienen otro universo, años y cobertura. Comparar medias de grupos no equivale a comparar el mismo puesto o jornada.
TRAZABILIDAD

Fuentes para seguir investigando

  1. TGSS · Afiliados en alta laboral por edad, sexo, régimen y nacionalidad, último día ↗30 de junio de 2026 · Consulta: 2026-10-23
  2. INE · Población residente por sexo, edad y nacionalidad · tabla 59585 ↗1 de julio de 2026 · provisional · Consulta: 2026-10-23
  3. Eurostat, a partir de la EPA del INE · Población por nacionalidad, sexo, edad y situación laboral · lfsq_pganws ↗Segundo trimestre de 2026 · Consulta: 2026-10-23
  4. Eurostat, a partir de la EPA del INE · Población activa por nacionalidad · lfsq_agan ↗Segundo trimestre de 2026 · Consulta: 2026-10-23
  5. INE · Activos por nacionalidad, sexo y edad · tabla 65086 ↗Segundo trimestre de 2026 · Consulta: 2026-10-23
  6. INE · Conciliación micro EPA–Afiliación · tabla 12 ↗Segundo trimestre de 2016 · Consulta: 2026-10-23
  7. Statistical Journal of the IAOS · Using household survey and administrative data to measure informality in Spain ↗Datos de 2016 · Consulta: 2026-10-23
  8. INE · Ganancia media anual por sexo y nacionalidad · tabla 28202 ↗2024 · Consulta: 2026-10-23
  9. INE · Medias y percentiles por sexo y nacionalidad · tabla 36852 ↗2022 · Consulta: 2026-10-23